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Lunes, 21 de julio de 2008
Miente Ipanema
El sol
La sal
Los cuerpos
Que acuna sin cesar
Este mar infinito.
Un niño de la calle
Soy
Que arrastra
Con doloroso andar
Su hambre
La prematura senectud
Que hay en su rostro.
Con mi mano
Cincel improvisado
Escribo
Labro una y otra vez
Mi nombre
Escribo
Un incierto destino
Sal de llanto.
Y es la sal
Que me ciega
Un manto húmedo
Que orado con mis dedos
Y es el cielo
Una extraña inquietud
Al otro lado.
Como ese niño sabe
De rodillas roídas
De miradas que huyen
De pies quebrados
De noches amarillas
Y de pan sin día.
Sé que otra vez vendrá
Vendrá ese mar
Con su falaz espuma
Con la rabia, la ira
La misma, idéntica,
Con la que escribo
A borrar nuevamente
Un nombre
Sin destino.
©Néstor Mas, de "De ausencias".
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (1) | Referencias (0)
Domingo, 20 de julio de 2008

Aquí
En la quietud del aire
Ahora
Lisboa te reclama
Grita
De sol a sol
El verbo que te nombra.
Es
Su grito de cristal
Rasgado
El verso entrecortado
Efímero
Vano
De su poeta muerto.
Callan
Las músicas, la noche
Vierte enero
La cadencia
El sosiego
Los acordes
De un septiembre olvidado.
Lisboa hoy
Se detiene paciente
Se reinventa
Se descubre
En su grito
Recoleta
Buscando ese pronombre.
© Néstor Mas, de "De ausencias".
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (2) | Referencias (0)
Sábado, 19 de julio de 2008

No me decía tu calor
Que me abrazabas
Estabas, sí
Y en un suspiro
Tus huellas sobre el firme del andén
Te arrebataban.
Te veía partir
Te miraba alejarte
Tu paso acelerado
Tus deprisa
Tu partida sin fin
Aquel tren sin retorno.
Y tu ajada maleta,
Equipaje de sombras sin espacio
Un resquicio de aire para nadie.
Te miraba partir
Te veía alejarte.
Y no supe leer aquel ocaso
Esa página en blanco que en silencio
Con un viaje imprevisto y sin destino
Estabas escribiendo.
© Néstor Mas de "De ausencias".
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (1) | Referencias (0)
Miércoles, 16 de julio de 2008
Siempre pensé que un mosquito era un ser insignificante. Que era asombroso que algo tan pequeño pudiese causar estragos en la piel. Las escalas demuestran que tal vez no es un organismo tan simple, tan insignificante.
La foto es de ojodigital.com
Por: Néstor Mas | LOS DÍAS, LAS HORAS | Comentarios (0) | Referencias (0)
Miércoles, 16 de julio de 2008
En la noche, compasivamente,
hoy,
la voz de Don José sigue acunándome.
Como en tantas otras de insomnes almohadas,
de sombras y de páginas ardiendo.
De distancias.
Y esta casa sí,
sigue siendo la que era
con sus voces, con sus ecos.
Con sus ausencias.
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (0) | Referencias (0)
Lunes, 14 de julio de 2008
Entra la noche a sorbos cortos por, ésta, mi ventana. Y frente a mí otra ventana se abre y una voz que envuelve, que aterciopela el aire, me sorprende. Nunca escuché, así sentidos, estos versos que erizan algo más que mi piel al escucharlos. Puedo escucharlos mil y una vez, mientras gotas de azul derrama un piano, suave, comedido. Y puedo incluso adivinar el rostro que su voz les regala… da lo mismo.
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (3) | Referencias (0)
Domingo, 13 de julio de 2008
Mira el poeta el teatro, su voz,
palabra escrita,
desde sus manos alza el vuelo.
Una dádiva.
Vuela como paloma y en la aurora
se convierte en la piel
que todavía nos recorre.
Temblor desmesurado,
mil
y un escalofríos.

Y el cantor recupera esa voz. Voz garganta en un vuelo de paloma.
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (1) | Referencias (0)
Domingo, 13 de julio de 2008

Hoy el poema, en el suelo. En la piedra incrustado el metal, las palabras en la piedra. La palabra en la tierra, la tierra por palabra. Para sentirlo, para vivirlo. Para pasearlo.
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (0) | Referencias (0)
Sábado, 12 de julio de 2008

No en vano despertó la flor
Callada, vino
Al aire límpido del día.
En un tránsito breve.
Abrió sus pétalos, voló
Con toda la certeza de su nombre.
Pura.
Sabía del perfume de su ausencia.
Conocía el rocío apresurado
De antiguas primaveras.
© Néstor Mas, de "De ausencias".
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (1) | Referencias (0)
Sábado, 12 de julio de 2008
Hay tardes de julio en las que el aire de mayo nos sorprende paseando. Huele a magnolias y a recuerdo, y su luz nos envuelve en silencio. El cielo recortado más allá de los tejados, vuelve a ser uno de esos endecasílabos que cortan la respiración. La tarde muere lentamente mientras, ávido, el disparo de un obturador la inmortaliza.

Por: Néstor Mas | LOS DÍAS, LAS HORAS | Comentarios (1) | Referencias (0)
Miércoles, 09 de julio de 2008
Aquí otro botón. Con una de las Damas (con mayúscula) de la canción hisponoamericana, Maria Dolores Pradera. Juntos, el pasado domingo, en el patio central del Cuartel del Conde Duque de Madrid, protagonizaron una entrañable velada. La canción se llama Se equivocó la paloma, la letra es un poema de Rafael Alberti.
Por: Néstor Mas | LOS DÍAS, LAS HORAS | Comentarios (1) | Referencias (0)
Martes, 08 de julio de 2008
Cualquier versión que ellos hacen se convierte en sublime. Para muestra...
Por: Néstor Mas | LOS DÍAS, LAS HORAS | Comentarios (0) | Referencias (0)
Viernes, 04 de julio de 2008
SI TODO EL SER
Si todo el ser al viento abandonamos
Y sin miedo ni compasión nos destruimos,
Si morirnos en aquello que sentimos
Y podemos cantar, es porque estamos
Al desnudo, el propio dolor meciendo en sangre
Frente a las madrugadas del amor.
Cuando la mañana brille otra vez floreceremos
Y el alma beberá ese esplendor
Prometido en las formas que perdemos.
Sophia de Mello Breyner (1919-2004). Premio Reina Sofía de Poesía 2003.
(Versión de Diana Bellessi)
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (1) | Referencias (0)
Jueves, 03 de julio de 2008
En los rigores de este mes de temperaturas infernales apetece refugiarse, apetece re-revisitar este autor. Volver a adentrarse en el, no por conocido menos arduo, menos vasto ni menos sombrío, territorio de la soledad. Quien fuese sapo, al menos, para disfrutar de la frescura de una de esas galerías subterráneas.

SOLO
Solo,
con mi esqueleto,
mi sombra,
mis arterias,
como un sapo en su cueva,
asomado al verano,
entre miles de insectos
que saltan,
retroceden,
se atropellan,
fallecen;
en una delirante actividad sin rumbo,
inútil,
arbitraria,
febril,
idéntica a la fiebre
que sufren las ciudades.
Solo,
con la ventana
abierta a las estrellas,
entre árboles y muebles que ignoran mi existencia,
sin deseos de irme,
ni ganas de quedarme
a vivir otras noches,
aquí,
o en otra parte,
con el mismo esqueleto,
y las mismas arterias,
como un sapo en su cueva
circundado de insectos.
Oliverio Girondo.
Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (2) | Referencias (0)