Néstor Mas

Jueves, 29 de mayo de 2008

PIEDRAS

 

Otras veces,  puede estar agazapada detrás de una piedra, da igual, embriaga lo mismo.

 

piedras

 

 

No Sabe del dolor la piedra

 

Que golpea. No la estremece el grito

 

Ni acaricia la mano

 

Que la lanza. Obedece a su peso

 

Y al deseo del aire.

 

                        Mineral

 

Es mi voz.

  

Hambriento corazón qué puedo darte.

 

 

   

Ada Salas de La sed (1997).

 

Por: Néstor Mas | UNA VOZ | Comentarios (2) | Referencias (0)

Comentarios

¿Agrigento? Me recuerda a la égloga primera de Garcilaso. Me gusta: imágenes, ritmo, evocación. Buen poema, y precioso el nombre de la autora.

á. | 29-05-2008 22:44:13

No. Atenas, á.: Templo de Zéus Olímpico. Sí, evocador, hambriento y vasto. El poema, digo.

Néstor Mas | 29-05-2008 23:16:54

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